El día que ‘El Gordo Frank’ tuvo un escape de película
Víctor M. Toriz
El 4 de noviembre del 2021, fue la primera vez que el alias de ‘El Gordo Frank’ se hizo mediático. Antes de eso, el entonces gobernador Cuitláhuac García Jiménez y su gabinete de seguridad, negaban la existencia de quien para ese momento ya era jefe de plaza en Alvarado -y la región- del Cártel de Jalisco Mueva Generación (CJNG).
Algo hizo enfurecer al exmandatario morenista y fue la manera de película en la que ‘El Gordo Frank’ burló a un cuerpo de élite de la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado (FGE) que lo ubicaron en una casa de la colonia Las Aneas, un barrio popular en el que serpentean callejones y calles reducidas, ubicado en el acceso sur de la cabecera municipal de Alvarado.
En ese intento de detención, hubo una persecución, detonaciones de arma de fuego de grueso calibre, gritos de insultos de los sicarios, llamadas desesperadas de refuerzos de los policías que participaban en la balacera y mucho pánico de los pobladores resguardados en sus casas, boca abajo para evitar cualquier bala perdida.
La primera impresión de la fuerza operativa que se encontraba en medio de la refriega fue que ‘El Gordo Frank’ y su gente, ya estaban acorralados en una casa, el fuego bajó de intensidad de un momento a otro, los policías se apresuraron a ingresar, con cautela, pero casi seguros de que se habían terminado las municiones.
Vaya sorpresa. A no más de 5 metros de la puerta principal otra puerta daba a la parte trasera de la casa, enseguida el espejo de agua de la Laguna de Alvarado y un muelle improvisado enseguida el que todavía había un par de embarcaciones atadas.
‘El Gordo Frank’ huyó con su gente a bordo de lanchas y motos acuáticas y el operativo que se desplegó para detenerlo fue burlado. El premio de consolación, fue lo que se encantó en esa casa de seguridad, 46 migrantes centroamericanos secuestrados, entre ellos menores de edad. Se encontraban en condiciones de hacinamiento y no tenían claro el motivo de su cautiverio.
El capo y su gente pudieron escapar porque alguien en la Policía Municipal dio aviso del despliegue que se acercaba a su guarida. Cuitláhuac García, quien antes había negado la existencia del líder del CJNG, incluso la existencia mismo del cartel en tierras veracruzanas, tuvo que recular e incluso endurecer su discurso.
Primero afirmó que el exalcalde Bogar Ruiz, era investigado por sus nexos con el crimen organizado, ya que su policía estaba claramente vinculada a las actividades criminales; después, afirmó que la entonces alcaldesa en funciones Lizzette Alvarez Vera, tenía vínculos con el crimen organizado y protegía a ‘El Gordo Frank’.
Se declaró al líder criminal como objetivo prioritario para el gobierno de Cuitláhuac García y comenzó a construirse una narrativa desde el gobierno estatal, en la que se le vinculaba sentimentalmente a la alcaldesa del PVEM con ‘El Gordo Frank’.
Pero de un momento a otro, Cuitláhuac García Jiménez cambió su discurso. Tuvo un acercamiento inusual a la alcaldesa e incluso varias veces comenzó a visitar Alvarado, para presentar obras públicas, inversiones. Hay quienes dicen que incluso llegaba al municipio de manera casi desapercibida.
La cacería contra ‘El Gordo Frank’ se detuvo de un momento a otro. En el pueblo era un secreto a voces que el líder criminal caminaba con total impunidad y despreocupación en Alvarado, sin nadie que lo molestara, hasta el pasado jueves que fue sorprendido en la colonia Valente Cruz, en la misma zona de la colonia Las Aneas.
El gobierno de Rocío Nahle García decidió no ser omiso como lo fue el de Cuitláhuac García Jiménez. Un despliegue policiaco precisó ubicó y capturó a ‘El Gordo Frank’, hubo intercambio de disparos, pero esta vez no hubo escape, no hubo espacio para permitir que mandos locales dieran aviso al líder criminal que iban por él, no hubo más silencio cómplice, como no debe haber espacio para la impunidad.
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Columna